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martes, 13 de enero de 2015

SEÑALETICA VERSUS SEÑALIZACION (2ª Entrega)

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Aproximación conceptual

La semana pasada hacia una reflexión sobre el tema de la evolución de la señalítica relacionada con el mundo de los caminos y las sendas, y como este sector fue evolucionando hasta presentar un aspecto como el que hoy conocemos, pasando por numerosos estadios.

Como veíamos, se fue pasando de los hitos de piedras a la plantación de soportes en general muy básicos, generalmente eran postes rondinos y cuadrados, con apenas unas marcas o talladuras, y hasta su colocación digamos que era primaria, aunque con una circunstancia no menor, y es que en general dichos soportes eran colocados por usuarios conocedores del entorno y de la actividad, lo que hacía que los soportes estuvieran en el sitio adecuado, y de la forma más adecuada posible , pues cumplían una misión dar continuidad y seguridad a la ruta.

Hay un aspecto que prima en señalética y es que los usuarios deben confiar en lo que se les muestra como complemento señalético a sus rutas, sean de senderismo o en bicicleta, pues sin esa base la señalización no tendrá sentido, por eso es tan importante sobrepasar el concepto de SEGURIDAD, ah he encontrado una señal estoy salvado, frente a esa otra situación donde va caminando o rodando, y está confiado en que la señalética instalada le va a dar a la ruta CONFOTABILIDAD, haya o no haya circunstancialmente en un punto un soporte.

Aquí vemos un ejemplo concreto de lo que vengo exponiendo.

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Es importante tener claros estos conceptos, porque de ellos derivará luego toda una opción de diseño e instalación, de cara a  que los soportes señaléticos funcionen y hagan efectivo su sentido.

Esta evolución vino de la mano de la modernidad del concepto de uso del medio natural como escenario para el desarrollo de actividades lúdico-deportivas, ya nos estamos ante la exigencia de dio en la postguerra mundial de que había que sacar a las poblaciones a oxigenarse y hacerle subir la autoestima dada la derrota personal e íntima que supuso la  II Guerra Mundial, ni tampoco estamos ante un consumo de reducidas dimensiones donde una serie de deportistas disfrutan del medio natural.

El nuevo estadio surgido de la Beat Generation de los 60, hizo que la naturaleza fuera un atractivo  un nuevo estadio más allá de vacas y patatas, se hizo que su consumo fuera una necesidad, es cierto que en España esto llegó tarde y más bien de la mano de los programas Europeos de ayuda al desarrollo o sostenimiento del Medio Rural, y eso hizo que se llegara por otros caminos y nos fuéramos hacia otros  conceptos.

  Imagen del articulo

El Medio Rural ya no era un soporte esencial de actividades ganaderas o agrícolas, ahora debía mediante su recuperación patrimonial y natural soportar otros consumos como los turísticos, los deportivos o los lúdicos. Estamos pues ante la «universalización del consumo del medio rural».

Y eso trajo que las necesidades urbanas de dirigir de forma segura y confortable a los usuarios por toda la pléyade de recorridos, ancestrales y los más nuevos, tuvieran que ser reseñalizados o señalizados mediante nuevos conceptos que debían responder también a los cánones de consumo urbano, pues no en vano estamos ante consumidores provenientes del mundo urbano y con comprensiones muy determinadas en cuanto a longitudes, rumbos, tipos de caminos .. etc


LA SEÑALETICA DE LA SEGURIDAD A LA CONFORTABILIDAD

De ahí que  las «marcas» clásicas del montañismo o del excursionismo dejara paso a la aparición de los pictogramas, y a los contenidos informacionales, de tiempos, longitudes y destinos, puesto que ese nuevo usuario no sabe muy bien a donde se dirige y como ya que los mapas y demás han dejado paso a la confiabilidad del conjunto señalética el que le ayuda llegar a un destino, por el cual se deja llevar de forma confortable, si ese conjunto no le hace dudar de su eficacia.

A este paradigma se une la necesidad también de hacer patentes los esfuerzos por mostrarse y distinguirse, o sea que el promotor fuera visible, hasta ese momento nadie sabía muy bien cómo y quién ponía y sufragaba todo el conjunto de marcas o soportes señalíticos.


Puedo contar que los años que llevo en el diseño de redes de camineras, una labor que me gusta realizar como complemento a la instalación de soportes señaléticos, es pintar los recorridos para de ese modo patentizar de todo está correcto, y las deficiencias que vayamos encontrando solucionarlas con la pintura o tomando nota sin son cosas mayores. Pues bien en el ejercicio de esa actividad  a veces se quedaban algunos usuarios sorprendidos de vernos por el monte con nuestras cajas de pintura. Nunca se lo habían imaginado que eso fuera así.

Con ese auge del que hablo, los proyectos de señalización de sendas, ya no estaba en el estadio primario de un grupo que diseñaba una ruta y con sus propios medios o con ayudas  la señalizaba como podía, en general eran grupos de montaña o excursionistas; en el momento en que tenemos una masa demandante de infraestructuras camineras y que la dinamización del medio rural pasa por la presencia y consumo de dichas infraestructuras, llega la necesidad de articular proyectos más serios que el voluntarismo primero,  que llegaba y llega a donde llega.


Esa fuerte demanda hace que haya una  tendencia hacia la especialización de la infraestructura caminera pensada para toda una pléyade variedad de usuarios y usos: senderistas urbanos, ciclistas ocasionales o más deportivos, itinerarios ecuestres, biológicos etc.., y eso requiere pensar en el tipo de usuario y sus necesidades y particularidades, por tanto nacen los proyectos de infraestructuras y con ellos los proyectos de señalética, donde se estudia para que tipo de usuario y actividad va dirigida la actuación, y que tipo de contenidos y continentes se van a usar para comunicar esa direccionalidad a la hora de hacer las rutas y que el usuario lleva a buen término su actividad.

En esa aparición de los proyectos señaléticos, va implícito lo que antes comentaba, que  el promotor necesita y le viene bien hacerse visible, y de ese modo aparecen pues en las señalizaciones «las marcas del promotor»: Plan LEADER o Mancomunidad o Ayuntamiento… l, acompañando a las «marcas de direccionalidad» marcas de GR, o PR, y también hacen acto de presencia en ese momento los pictogramas de uso: caballo, senderista, o ciclista, etc... y por tanto la información se ha haciendo más compleja y necesita ordenarse.

Aparecen los primeros Manuales de Señalización de los Espacios Naturales y Protegidos de las diversas  Comunidades Autónomas, y en ello pues por ejemplo se ven las raíces urbanícolas de algunos manuales en cuanto a diseños y materiales y la sensibilidad de otros hacia algo que va implementar medio natural, también se dejan notar las pujanzas de sectores más industriales como las ingenierías y los consultings más abiertos e innovadores e interprofesionales.


De ahí que de toda esa conjunción naciera todo un conjunto sectorial nuevo, que se fue especializando en dar servicio a las nuevas demandas, un sector que hubo de cuidar y ayudar a enfrentarse a los nuevos retos, ya no se trataba de ir a los fabricantes o instaladores de señales, y requerirles un material o un conjunto de señales, o de materiales, sino que se trabajó en la trabazón entre los especialistas en esos campos de la señalización y fabricación y el diseño con aquellos que estábamos en el campo diseñando recorridos,  y desde la perspectiva de cada uno, se fue consiguiendo todo un corpus de expresiones informacionales, de ensayos de materiales y de soluciones técnicas, para aquellos que desde el trabajo de campo diseñábamos sendas y caminos para el consumo lúdico-deportivo y como conclusión para que el usuario final pudiera hacer en las mejores condiciones posibles la actividad.

Es un sector y una compenetración  que fue importante, y que dio buenos resultados en líneas generales, aunque la falta de regulación del sector y la falta de planificación legislativa, salvo algunos Decretos por parte de las Comunidades Autónomas intentando regular esas actuaciones, que  fueron escasas y de poca contundencia, por tanto la intromisión de fabricantes o señalizadores y oportunismos varios llegados a la bicoca del desarrollo rural, pues también trajo sus complicaciones.

Pero el complejo del estudio que supuso pasar de una situación muy primaria  aun estudio complejo de toda la actuación a desarrollar  hizo que la actuaciones en el medio rural se encarecieran, y ya no fuese tan barato, y por supuesto no  estaba  ni permitido, ni bien visto, irse al monte y pintar una ruta.
Por tanto ese encarecimiento de algún modo suplía la falta de regulación y planificación en la puesta a punto de proyectos camineros o ciclistas o ecuestres: las inversiones eran caras en tanto en cuanto a que los proyectos de senderos, llevaban en general consigo un estudio previo y evaluación de los recorridos y de los caminos, para escoger los más idóneos o los menos perjudiciales, o los más interesantes en función del objetivo que podía ser recreativo, pedagógico, deportivo, etc, y eso yo lo he hecho generalmente andando, con GPS, Cámaras de fotos, varias, cuadernos de campos, cintas d medir . ordenadores. etc..


A su vez tras este estudio se plasmaba la rede de sendas a utilizar haciendo factible su diseño y las actuaciones a desarrollar, anejando al proyecto un Manual Señalético más o menos complejo y unas directrices técnicas, en cuanto a materiales y fabricación de los soportes.. etc,  , y el proyecto de instalación del conjunto de soportes, todo ese proceso no es barato y máxime si hay que tener en cuenta los mantenimientos..., etc. 

Esas fuertes inversiones pues hacían de algún modo que se retrajesen algunas actuaciones, y muro de contención a la hora de hacer patentes proyectos de sendas y recorridos, y así con todo, ya vemos la sobreabundancia de redes camineras o ciclistas que existen en nuestro país.


Por tanto estamos ante un nuevo planeamiento señalético de primer orden no tan planificado u ordenado como pudiera ser el que se da en Suiza o en Alemania o países nórdicos, pero había dentro del sector de los «palitos ortega» que decía D. Víctor Tarodo (IMBA-ESPAÑA) una cierta profesionalización en el entender el producto y en su ejecución aunque ha habido empresas más innovadoras, y otras pues más imitativas.


Esa gran presencia de soportes en el medio rural, hizo importante el querer «significarse» y dejar la impronta como «marca empresarial o promotora» en la barahúnda señalítica que iba poblando nuestro mundo rural, y por tanto hubo que hacer esfuerzos importantes por definir entre lo copiativo y la innovación, en ese sentido yo siempre me he querido significa presentando de la mano de proveedores como Okodesing nuevos productos y presencias importantes como materiales y soluciones rompedoras, que ahora otros copian. En esas equidistancias se ha movido el sector sobreponiendo en el trabajo la SEGURIDAD, la CONFIABILIDAD y LA CONFORTABILIDAD.

okodesign Museo del Jurasico  Señalitica de Rutas
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Próxima entrega: La llegada de la BTT y su plasmación en proyectos y señalizaciones”

Víctor Guerra
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