viernes, 23 de mayo de 2014

Rodando por las Sierras de Allande

 
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Punto de Partida y Llegada: Pola de Allande
  • · Puntos de paso: Los Hospitales-Sierra del Palo-Besullo-Nociello-Comba-Iboyo-Linares
  • · Kilómetros de la ruta: 62 km
  • · Horario de la ruta: 6 horas y 30 minutos
  • · Desnivel de ascenso acumulado: 1.955 mts
  • · Desnivel de descenso acumulado: 1.957 mts
  • · Participantes: Iván Menéndez, Leopoldo Figueras, J.Ramo Natal. Javier Paredes, Rubén Alvarez, Albano Capezzali, Luis Suárez y Sergio
  • · IBP Index: 141
Desde hacía tiempo teníamos en proyecto realizar  una vuelta sobre el costado Oeste de la villa de Pola Allande , cubriendo con nuestras trotonas buena parte de las míticas cordales  que rodean  ala capital allandesa como son las sierras de Hospitales, la del Palo y como no la de Llagos, para de este modo voltear de nuevo a Pola de Allande.

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Pero  para recorrer estas altas cordales es bueno hacerlo con buen tiempo y tiento, al menos  si uno quiere que la empresa salga bien, pues no en vano, pese a ser recorridos muy rodadores, no por ello deja de haber un buen desnivel a ganar,  y  más aún un notable longitud a recorrer.

Por eso que tras un intento que abortamos, la semana anterior, yéndonos a la ruta el Castro de Sanchuis, sin embargo en esta ocasión con un día bastante bueno, fresco pero con buena luz,  nos dimos cita de nuevo en la cafetería  La Nueva Allandesa, para darnos el homenaje de clásico tentempié matinal, dando comienzo el ritual de nuestro grupo y acometer el  reto de rodar las altas cordales allandesas.

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En esta ocasión, contamos con la presencia del amigo Andrés G. Freire, propietario de la  gasolinera de Petronor de Allande, por lo cual ya tenéis un biker en la zona para preguntarle lo que preciséis, además de que este potente ciclista de montaña  lidera el grupo de ALLANDE BTT.

En  nuestros GPSs llevábamos un track pero con la presencia de Andrés, el GPS  pasó a segundo plano, ya que  André como conocedor de la zona decidimos que llevaría la ruta por donde conviniera, aunque las variantes esenciales son pocas.

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Tras ponernos en plan y con un día despejado acometemos la ascensión al Alto de Lavadoira, por la carretera AS- 219 salvando ya de plano unos casi 350 mts, eso sí mediante una ascensión bastante cómoda, pudiendo ver en el recorrido  otras posibilidades de arribar  hasta esta alta  zona. La subida en seguida nos aporta una impresionante vista sobre la ruta que habíamos hecho hacía una semana  por los territorios de Sanchuis y la parte final  de lo que hoy  sería nuestra ruta.

Ganado el Alto de Lavadoira, nos echamos a la izquierda por una pista que tras unas revueltas toma rumbo Oeste por la llamada sierra de Forfaraón tras ganar la cumbre del Pico Águila de 1029 mts, emprendemos así un bella rodada por una de las míticas cumbres del Camino jacobita,  que otros denominan de Los Hospitales, ya que en su trazado se sitúan los restos de lo que fueron importantes  hospitales que hubo en la zona, como los de Forfaraón, ante cuyos vestigios nos detenemos para contemplar tanto su emplazamiento  como las extensas vistas que se abren a sus pies, cuyas referencias de cordales y picos a veces solo recocemos por los molinos eólicos y las antenas que los presiden. Es que se ve media Asturias.

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Cruzamos cerca del Collado de la Marta, la carretera ALL-4 y seguimos cordal adelante en vez de ir por la parte lateral, afrontamos la subida por la cresta  que nos da buenas vistas hacia el Noroeste, y así vamos ganando altura por un estrecho sendero no exento de peculiaridades diversas tanto paisajísticas como técnicas, para luego descender un poco y llegar al collado que marca el Puerto del Palo con sus 1.147 mts. La verdad es que una vez ganadas los alto de las cordales luego resulta muy fácil su rodadura.

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Una pequeña paradita en el collado del Alto del Palo, que es uno de los enclaves míticos en los que hay que hacerse la foto para después afrontar los primeros repechones que marcan el nacimiento del Parque Eólico de Lagos, lo cual ha hecho que los viejos caminos ahora sean pistas super-anchas y de buen firme.

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Dejado atrás el collado del Puerto del Palo, hay que decir  que hasta que no llegamos a la cumbre del Pico Mosqueiro a 1395 mts,la cosa no se suaviza. Pero una vez en ese punto se entra en la cumbral de la Sierra de Palo o de Llagos, que presenta a derecha e izquierda unamplio horizonte en el que perderse buscando referencias, (desde el Colllado de la Marta la ruta a ido variando poco a poco hacia el Sur, pasando en su recorrido al lado de los picos Garabis, Cazarnosa, Alto de los Lagos), otra de las cosas que me llama la atención es que apenas si vemos ganados ni ganaderos.

Mientras  íbamos  rodando íbamos valorando las distintas posibilidades que arroja la zona para afrontar recorridos más técnicos, por ejemplo  bajando por las empinadas laderas de esta cumbral por la cara Este, hasta poder coger las viejas calzadas romanas o carreiros y poder bajar de este modo hasta casi que las puertas de  Pola de Allande. Son enclaves casi in explorar, como la senda que presenta el Collado Gernil con bajada por el Pico Fuentes y el Collado Ubla y ya  por el pico Montouto bajar a Iboyo, o desde el mismo collado bajar vertiente Norte por encima de las riegas hacia Tabladiel y por debajo del Pico Tradielles y al ganar el Collado del Pozo y ya descender  hasta Abaniello o El Valle.  Son posibilidades a valorar

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Lo cierto es que la zona promete unas buenas bajadas técnicas y  con un buen acceso como es la que presenta la pista de los Eólicos de Llagos, lo cierto es que con un poco de trabajo podía presentar la zona unas buenas bajadas técnicas tan de moda ahora para el enduro o el trial. Un día de estos lo probaré¡

Nuestra ruta situada  en el Alto de Llagos, al pie de enlazar con la Sierra del Orrua se detiene, pues hay una posibilidad de extender algo más el recorrido por la citada Sierra hacia el Mosqueiro Robledo, pero pueden ser demasiados kilómetros y preferimos en esta ocasión nos atenernos al track, por lo cual seguimos por la pista de nuestra izquierda hacia el Mosqueiro Toural para bajar a través del Paredón de Cazarnosa hacia la aldea de Besullo.

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La bajada se nos complica un poco pues en cuanto entramos en el pinar perdiendo los amplios horizontes allandeses, encontramos los primeros restos de las acciones de los maderistas, que ha dejado la pista con la tierra muy suelta, y gran  cantidad de restos arbóreos, que nos pueden fastidiar una rueda o el cambio trasero, avería bastante común, o hacernos daño en caso de caída.

Vamos bajando con cierta precaución, algunos abriendo gas a sus trotonas dobles,  hasta llegar a la aldea de Pumar de la Montaña, que yo tenía en mente como una cosa muy bucólica y que ahora presenta un aspecto desolador con unos armatrostes de casas a medio hacer, como parte  supongo de algún fallido plan de modernización rural. ¡¡¡Cuanto de esto se ve ya por Asturias, es increíble¡¡¡.

Sorprendidos por tanto desaguisado urbanístico seguimos por la pista principal que busca el primer y  mítico enclave evangélico rural que hubo en Asturias, y además de ser tierra natal del escritor Alejandro Casona. Al punto llegamos de forma relajada a Besullo, donde se impone una parada y fonda para tomar una cerveza y dar un bocado.

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Nuestro compañero Andrés, no las tiene todas consigo pues entre la frenética actividad de los fotógrafos, las paradas para esperar a unos y a otros en los cruces, las averías  y  demás las horas van corriendo, y no aún queda mucho terreno si queremos seguir el track que va a buscar la sierra que va por encima de Prada y y que nos da acceso a Pola de Allande. Recorrido que en parte ya conocemos de cuando hicimos la ruta de Sanchuis.

Tras el descanso en Besullo salimos del pueblo  por su acceso rodado hacia el desvío de Nocedo, donde viramos al Oeste tomando una acceso rodado que sube de forma tranquila hacia los núcleos de Oriello y Comba, a partir de aquí  queda ganar la altozana y bien resguardada aldea de Iboyo, tema que se pone algo más dura pero a base de “pedalines” vamos ganando el alto de Iboyo.

Un merecido descanso y Andrés nos propone abandonar el trazado del track y rodar toda la Sierra de la Pila o de Iboyo,. para pasar por encima el núcleo de Tallaré y caer en Otero y de ahí a Linares. Opción más factible, dado el kilometraje y la hora, y lo factible  que es rodar la citada Sierra de Iboyo

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Cosa que aceptamos y un vez ganamos unos fuerte badenes repechiles, el trazado en ese momento se hace más amable  y ya es todo  bajar hacia Linares, tirando de algunos compañeros que acusan calambres y flojera y hambre; de esta manera  vamos poco a poco ganando terreno hasta desembocar en el pueblo de Linares, sito al pie de la AS-14.

Una vez en lo fondero del valle ahora no queda otra que alcanzar  la capital allandesa, por dicha carretera,  lo que hacemos a buen ritmo pues el trazado con su escaso desnivel y el poco tráfico, al menos a estas horas, nos permiten llegar sin problema alguno a Polla de Allande dando por cerrado este bello bucle sobre las míticas cordales ya citadas.

Recorrido sin mucho problema técnico, es un digamos más de rodar teniendo en cuenta altitudes y longitudes, pro los demás una ruta de bellos e inmensos horizontes.
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Víctor Guerra.

miércoles, 21 de mayo de 2014

EL MOUNTAIN BIEK Y SU “REVIVAL”. UN ANALISIS SOCIOLOGICO (I)



El movimiento sociológico que se está dando alrededor del Mountain Bike, en sus diferentes versiones y modalidades en estos últimos tiempos nos devuelve de nuevo al auge que estas bicicletas y sus prácticas tuvieron en la década de la década de 1990 al 2000.

Por tanto cabe preguntarse: ¿Ha cambiado algo en estos casi 30 años de andadura bikera en esta piel de toro que es España?

El guadianismo que ha afectado siempre al Mountain bike al menos en España sigue teniendo el mismo cariz en la gráfica en muchas facetas: competición, quedadas, ventas de materiales, publicidad... acciones empresariales,.. etc con momentos en que de repente sin que nadie explique el porqué, el sujeto (mountain bike)  entra en una gráfica que comienza a descender vertiginosamente hasta presentar un encefalograma poco menos que plano como pasó no hace mucho....

Pero todo este «revival» no nos coge de sorpresa a los más viejos del lugar pues recordamos esos años 90, con aquellas campañas en que las BTTs se entregaban en los bancos y cajas a cambios de imposiciones a plazo fijo, o estas entidades financieras vendían bicis de forma directa a plazos como BANESTO, sin olvidar el otro fenómenos de cómo los charcuteros vendían sus viandas a la vez que entregaban vales para poder tener bicicletas de montaña, tanto era así que las tiendas de bicicletas se quejaban de tal desleal competencia con cierta insistencia frente a situación que hacía que surgiera detrás de cada mostrador de cualquier tienda, que vendiera lo que vendiera, tenía a la puerta de su negocio unas cuantas bicis para alquiler, o entregaba bicis a cambio de consumo.

Me pregunto dónde estarán esas miles de bicis que se vendieron en esos años...?

En aquellos momentos, se daba al igual que ahora, iniciativas empresariales de todo tipo entre las que se encontraban alquileres y empresa de guiado de rutas que tenían delante la feroz competencia de los comercios de cada localidad, los cuales viendo lo próspero del negocio del los alquileres, pronto iban a las grandes superficies compraban de una tacada 10 o 20 bicis de montaña y sin más encomienda alquilan bicicletas a la puerta de carnicería, o la tienda de mercaderías varias...

Eso lo viví de forma directa en el valle de Cabrales, (Asturias) donde cada hotel, cada establecimiento tuvo un pequeño parque de alquiler de bicis, aunque no es menos cierto que cuando se dieron cuenta de que aquello había que trabajarlo en serio, y tenía unos costos.... todo ese parque de bicis entró en un declive total y paulatinamente fueron desapareciendo todo el parque de bicis tras llevarse tal desleal competencia por delante, ejemplo,  mi propia experiencia empresarial como alquiler de calidad y guía de BTT, así como alguna otra iniciativa que aspiraba a la profesionalización en este complejo mundo de la BTT. Hoy la zona (Cabrales) , que fue un paradigma en su momento  de la presencia de la BTT hoy es casi un desierto¡¡

En los tiempos de las intensas rutas que llevábamos adelante los grupos específicos de bicicleta de montaña, como Asturcón BTT, enseguida le empezaron a salir competidores de todo tipo, aunque en menor medida de lo que actualmente sucede, pues la tecnología de aquel momento era muy primaria, y no nos hacía tan independientes como  sucede hoy con la utilización generalizada de los GPS, que un grupo de amigos o uno solo, armado con un GPS y entrando en la red se puede bajar cientos de tracks de rutas sin mucho más problema que luego rodarlos... o se pueden  crear cientos de clubs ciclistas al margen de las legislaciones del deporte .. etc..

Por otro lado las incipientes pruebas de corte competitivo o «cicloturista» de aquellas épocas que organizaban los grupos, siempre con escasa ayuda federativa,  pronto sufrieron un importante mordisco en cuanto que les salió un duro competidor pues cada parroquia, cada comisión de fiesta se fue montando su propia concentración o carrera, llegando a tener tal desarrollo la cuestión que hubo un momento que había más concentraciones, pruebas y competiciones, que casi que ciclistas...

Paralelamente las pruebas de ciclismo de montaña se fueron profesionalizando cada vez más sin que hubiese una planificación por parte de los entes federativos (ciclismo o montaña) en la promoción y asentamiento de la gran afluencia de aficionados que nos echábamos al monte... Las pruebas pasaron de tener muchos participantes a contar con muy pocos, llegando a un punto que había tal permisibilidad en la realización de este tipo de pruebas que en parte  generó una caza de brujas federativa con todo lo que tuviera ruedas y llevara un dorsal, y que por supuesto no estuviera bajo el manto del portzago federativo porque tampoco este se trabajaba la promoción y salvaguarda de esta modalidad ludico-deportiva. 

Tal vez quien aguantó mejor todo el chaparrón fuer la gran empresa, me refiero a las fábricas de bicis que sufrieron el auge espectacular de ventas  y también sus escalones de subidas y bajadas, pero no por ello ha dejado de intentar crear un perfil de practicante que precisa de un modelo de bicicleta determinado, y muy específico y que conlleve además el arrostramiento de toda una concepción muy específica.

Por tanto cabe preguntarse si a  la vuelta de unos 30 años de historia del Mountain Bike en España, que comenzó en la última década de los años 80, hacerse la pregunta ¿ Cómo está la situación ahora... y sí  está ha cambiado algo con respecto a la década de los años 90?

La verdad, mi natural vena pesimista me lleva a decir que poco hemos cambiado a lo largo de todo este tiempo, es innegable que hay de nuevo más bicis en los caminos, pero siguen sin estar dentro de un armazón de actuación y planificación de desarrollo y promoción  de este deporte por los entes deportivos, o turísticos.., digamos que más bien sigue primando el libre albedrío y cierta acracia en sus desarrollo, lo cual por otra parte se puede decir que ello no deja de ser un fiel valor de la  peculiaridad muy española.

A lo largo de este largo artículo daré un repaso a la situación actual , sector por sector, y así podremos vez los avances que hemos logrado y también los retrocesos y los estancamientos que los hay.. 

Aunque se ha de tener teniendo en cuenta que el articulo parte de muchas generalidades, y de grandes análisis y, también con percepciones muy particulares y personales, aunque mi posición, como profesional de los grandes eventos, diseñador de recorridos, y escritor en de temas ciclistas, y como practicante con una dedicación a este mundo del Mountain Bike durante 25 años me dan una visión, que creo que bastante integral del asunto.

Que esté acertado o no en mis consideraciones y enfoques deben decirlo ustedes los lectores.


LA INDUSTRIA DE LA BICICLETA DE MOUNTAIN BIKE
La industria ciclista vive hoy de nuevo un importante «revival» de la bicicleta de montaña gracias a la apuesta que ha hecho por la revolución en lo tecnológico, que arrancó  en los años 80 desmarcándose de la estanquidad en la que estaba sumergido el ciclismo en general, pero tuvo un impass en el década del 2000 y ahora vuelve por sus bríos.

En dicha época la industria de la bici dio  los pasos necesarios para que se diera una revolución tecnológica, creando  nuevos modelos de bici, distintos diseños geométricos, nuevos mecanismos de trasmisión (ante lo cual la industria española no fue capaz de ver ni abosrver) pero ese cambio no se quedó a ahí,  sino que mediante un apoyo creativo y publicitario importante se amplificó el concepto de la bicicleta de montaña como herramienta de libertad, y de disfrute de los entornos naturales,  huyendo de las carreteras y del asfalto..,  lo cual sintonizaba muy bien con lo expuesto por la «generación beat»,

Eso si ese desarrollo estaba un poco al margen de la  primigenia imagen de la adrenalina que despachaban desde USA los «chicos del Repack» de las playas de California , digamos que la sociedad mountainbikera española no estaba preparada para tanto chute hemostático, aún estábamos disfrutando de las botas para los paseos montañeros y del senderismo, y la bici nos venía muy bien para movernos en esos entornos, no debemos olvidar que la Bici de Montaña en España entra de mano del sector montañero, no del ciclista.

Por lo cual el modelo que se desarrolló en España fue el de la BTT, los paseos más o menos potentes por nuestras amplias geografía nacional, digamos que todo el campo español era territorio fértil para la BTT desde lo más árido a lo más montañoso, desde  los Monegros y su desierto, a las temibles bajadas por las laderas de Picos de Europa,  y todo ello en oposición al Mountain Bike, (venía de la mano del Surf )que era la expresión más rabiosa y dinámica del esta modalidad ciclista, y pese a que la industria de la comunicación del Mountain Bike con revistas como Bike nos pusiese como bandera de enganche no solo la atractiva baterías de modelos de bicis para adquirir, sin olvidar las rabiosas fotos que cada mes nos daba Juanma Montero dando saltos y desafiando la gravedad, que lo nuestros era el mundo de los caminos, del entorno rural más calmo a lo más carismático de nuestras cordales montañeras.

Aunque el Mountain Bike tenía también su expresión en las competiciones varias y variadas, desde Vueltas España (Trasnpain 94 como Mountain Dic 95) o los famosos Open que montaba Last –Lap, viniéndose abajo parte de tales los proyectos a los pocos años y que hoy atraerían a miles de usuarios con rutas como la Ruta La Plata: Astorga-Mérida, o las Trasalandalus, o la famosa Cactus... o los famosos rallys de Majadahonda como la Pedriza, que se dieron en aquellos momentos en España.

Pero la industria de las bicis de montaña entró en un cierto desfase er las cercanías de los años 2000. Se habían vendido miles de bicis, todas las familias tenían una o dos bicicletas, pero esa adquisición se dejó ver poco en los entornos naturales, supongo que la burbuja económico atrajo a ciertos sectores de practicantes hacia otras actividades más placenteras, de hecho ello se nota tal cuestión, en cuando uno examina el componente social y de edad de corredores o de ciclistas de montaña, tanto es así que de aquellos tiempos hoy queda muy poca gente que haya pervivido en esta actividad, digamos que son "rara avis".

Por tanto en el analisis de los nuevos perfiles es claro que hay  una nueva generación más o menos joven que se inicia en el este deporte  que tiene cierta capacidad económica a la cual había que crearle una nueva demanda que confluyera en la venta de nuevos artilugios rodantes..sin olvidar la industria del complemento.

 Es en ese encaje donde nuevo la industria entra en acción, y  ese perfil que se va elaborando con ensayos como los descensos kamikazes por las vertiginosas laderas de estaciones de Sky y demás... estaba claro que estimulaban la demanda de nuevas sensaciones... pero el índice de peligrosidad y de percepción social  y de accidentes era muy alto, además de que  las bicis eran excesivamente pesadas y tenían muchas limitaciones en recorridos largos, y no todos los territorios podían contar con terrenos adecuados  para su práctica.

Por otro lado las bicis de montaña rígidas en  determinados espacios altamente técnicos  solo eran factible para su uso por parte de ciclistas muy avezados en estas lides, por tanto la industria busca esa universalización de la bici de descenso y e investiga en conseguir  una bici más ligera que la de descenso, que sea cómoda, capaz de absorber los saltos, y brusquedades del terreno, haciendo más factible los posibles recorridos cicimontañeros, cubriendo a la vez las posibles deficiencias técnicas de pilotaje, recuperando  en parte 
el viejo espíritu «repack» americano, y además debía de haber un cierto factor nada desdeñable como era la "universalización" si se lograba dar con  el quid de de ese nuevo perfil de consumidor la industria estaba una vez más salvada.

Así, a groso modo, y un poco a brocha gorda podemos decir que nace la aventura «de la bici de doble suspensión" que utilizan tanto los que saltan bordillos, pasando por las bicis voladoras, a la utilización de los "descender" más atrevidos  que buscan sin más verticalidad o lo extremo del recorrido, eso sin olvidar a los que les  gusta  pasar las horas del día en el mismo monte  dando  vuelta tras vuelta..(tipo Park Bike) o a los que utilizan estas bicis para sus recorridos... 

Toda esa gran amalgama es la que hace de nuevo que la industria ciclista de montaña vea la luz de un nuevo amanecer,  en el cual en parte fenecen viejas marcas o incluso se  reflotan, de una gloriosa actividad ciclista como Trek, Sunm, Kona, tec... que en parte son  fagocitadas por los grandes en esto de la bicicleta doble como Specialized, Ibis, Santa Cruz, Giant, Scot, aunque Trek ha recuperado o lo intenta en las bicis de doble suspensión su liderato, como Canondale o Mérida, (esto va por barrios y parroquias)  y luego hay marcas apostando por todo este desarrollo más europeas como: Cube, Sevens, Cayón, Lapierre... etc.


De esta manera la industria americana y asiática, y en menor medida la europea ha salvado no solo los muebles sino que ha dado una vuelta de tuerca a todo el concepto en  cuanto a la práctica ciclomontañera,  no solo diseñando nuevos modelos de bici, sino utilizando nuevos materiales y desarrollos, y diseños ergonómicos...,

Pero si bien  todo ello ya se había dado de forma dispareja en los viejos tiempo con cierto distanciamiento con el sector de los complementos ciclo montañeros: cascos, guantes, maillots, mochilas, gafas; ahora es cuando  la gran industria se da cuenta que los viejos bikers están muy estacionados en sus adquisiciones, y ha entendido que  la demanda  debe ser voraz, y en esa capacidad de compra entran conceptos como seguridad, look moderno, y  sintonizador con las nuevas  vanguardias musicales y estéticas, y ahí de nuevo la industria ciclista hoy no se suelte un pelo  de la mano de la industria del complemento o viceversa, creando un nuevo look en el cual los complementos van de la mano de un nuevo estilo de mountainbiker, sin que ello suponga dejar de lado el sector  ciclomontañero de lado,  que es un sector casi que  secundario, pero que alimenta muy bien el mercado y está ahí al margen de polémicas de pulgadas, de cascos integrales o si es enduro o son galgos y no podencos pero que consume.

El impacto de las nuevas corrientes ludico-deportivas del Mountain Bike es ta fuerte que no solo han ido creando cierta universalización incluso en parte ilógica en el consumo de bicis dobles, sin tenemos en cuenta la relación de peso y consumo de energía) sino que incluso se va dando todo un vocabulario jergal proveniente de esta nueva concepción ciclista a modo ejemplo tenemos eso de: vengo a tirarme... o nos tiramos por aquí , en vez de bajar o descender.. .. etc. Es un cambio de concepto muy sibilino pues no es lo mismo bajar, que tirarse, ni es lo mismo hacerlo con una bici rígida o de doble suspensión...y hace años era imposible concebir  atuendos fuera de los ciclismo en la practica tradicionalmente, aunque había excepciones, y hoy hay toda una linea de ropa y complementos que se desmarcan de las corrientes clasicas  de los atuendos, por poner un ejemplo.

Todo esto ha desarrollado además otras formas de entender la  relación con el  medio con la utilización de la bicicleta,  yendo, por ejemplo, a una simplificación en algunos recorridos para buscar la adrenalina, o mejor dicho se ha cambiado el punto de inflexión, ahora lo esencial no es, por ejemplo como nos pasó a nosotros: BTT ASTURIAS al recorrer un trazado tan singular como el Camín Real de la Mesa y con su historia de sus tráfagos ganaderos trashumantes para  luego bajar a Teverga por Las Mavariegas, siendo en todo momento ese recorrido en su conjunto un importante hito de la la historia y la perfilación del paisaje.

Sin embargo, para algunos en estos momentos lo importante es ir a tirarse por la Navariegas, lo más rápido y menos trabajoso, por lo cual se obvia toda esa parte de la historia y el valor medioambiental del territorio, siendo de tal modo que a mi nunca de habría ocurrido entrar por Torrestío, en vez de San Lorenzo que reconozco  que es más largo y trabajoso, por tanto estamos también ante una forma distintas o diversa de entender el paisaje, los trazados y su desarrollo, sin que ello signifique una critica , sino una constatación.

Y no es que yo critique esas nuevas concepciones, lo estoy haciendo es  significa los usos y los comportamientos con respecto a esta modalidad que tanto nos gusta como el Mountain Bike y su relación con el medio natural,  cuyas nuevas corrientes y difusión sino fuera  por la aparición y universalización de la nuevas tecnologías que ponen las imágenes en cuestión de segundos en circulación por medio de fotografías o videos y donde intervienen los teléfonos móviles o las cámaras, pues seguramente que esto tendría otro nuevo desarrollo.

 El impacto de las nuevas tecnologias las grandes empresas del ciclismo de montaña , algunas que no todas lo han entendido muy bien de ahí que estén enfocando toda su acción mediática en la utilización de estas nuevas tecnologías, sabiendo que el cliente es el mejor vendedor de ahí que se le ponga a su alcance muchos contenidos para que estos puedan multiplicarse y expandir las promociones, tanto de las bicis como del conjunto look del ciclista.

Hasta dónde vamos a llegar?  y cómo vamos a llegar ? y quién va a llegar... Ese es otro cantar.

Víctor Guerra

viernes, 16 de mayo de 2014

RODANDO CON LOS “SOBRAOS” DE MIERES

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  • Punto de Partida y Llegada: Mieres
  • Puntos de paso: Villarejo-Rebustiello-Los Valles- La Violar- Campa la Faya. La Colladiella- Entrerrios-Pozu Fortuna-Cuadriella-Figaredo
  • Kilómetros de la ruta:43
  • Horario de la ruta: 4 horas 14 minutos
  • Desnivel de ascenso acumulado: 1.044mts
  • Desnivel de descenso acumulado: 1.032 mts
  • BP Index: 102
  • PARTICIPANTES: 135
Con la participación especial de Aladino Herraiz Rodriguez con su excepcional aportación fotográfica, ya que ir cerrando el grupeto no nos permitió muchas fotos Sonrisa)

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Aunque venia de doblete, pues el día anterior había estado rodando con el grupeto que se forma todos los Sábados bajo la «bandera de conveniencia» BTT ASTURIAS, y este anterior sábado   realizamos una intensa ruta por las tierras de Allande: rodando por las Cordales de Hospitales, El Palo y la Sierra de Iboyo, unos 63 km y unos 2000 mts de desnivel acumulado,(publicaré la ruta la semana que viene) y lo cierto es que tenía ganas de volver a rodar con la gente de Los Sobraos, ahora que las concentraciones bikeras están dejando paso al fenómenos seudo-competitivo de los maratones con crono incluidos, trofeos y hasta con pódium; además que la asistencia  a estos eventos me sirve para testar también la situación del Mountain Bike más cicloturista que se da en Asturias.

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Briefing de la ruta y su spiker  y el sorteo de la bici y su ganador Aladino Herraiz, y la Yety 575 de Javier (Defender Bikers)

Por lo cual el sábado de forma puntual me presenté como miembro de BTT ASTURIAS- GRUMAR en la Plaza de Pepa la Lechera de Mieres, donde me encontré con unos 135 bikers dispuestos a abordar la ruta de formato “no competitivo” que nos proponían en esta novena edición el dinámico grupo de “Los Sobraos” de Mieres, cuyo recorrido tenía el objetivo de ciclar la parte  más oriental del Concejo.

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Salimos pues «neutralizados» bajo la atenta mirada de Pepa La Lechera en Mieres y la policía municipal,  y enfilamos hacia hacia Santullano, ya en el pueblo de mi familia política (Villarejo) dejamos la cómoda carretera para afrontar por la izquierda la dura subida hacia el plano minero de La Clavelina, (por donde baja el PR que diseñé en su día) cruzando de este modo en permanente ascenso la parte alta del núcleo, pudiendo ver al paso la hermosa Casona de los Heredia, del siglo XVIII.

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A la altura del cementerio se entra de lleno en los firmes de tierra as través de los cuales afrontamos cada uno como pudo los duros repechos que van ganando altitud hasta desembocar en la Clavelina, salvando de este modo un desnivel de unos 225 mts en algo menos de media hora.

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Al llegar al citado plano se abandona  éste para  seguir ascendiendo por La Cuesta, tomando el trazado minero que va por Rebustiello, en cuya altura nos emparejamos mi ocasional compañero de ascensión Javier de Bikers Defender (hermano gemelo bicicleteril, ya que ambos utilizamos  bicicletas YETI, yo una rígida ARC y él un Yeti 575) subíamos como digo a nuestro ritmo cuando alguien por detrás nos metió presión, ya que nos comunicaba que habíamos  quedado los últimos. ¡¡No entendíamos nada, sí por detrás venía bastante gente!! ¿Dónde están? Nos imaginamos que se habían ido por la ruta alternativa.

La ascensión la verdad es que se nos hizo  larga y hasta un puntín tediosa, primero porque no teníamos muy claro hacia dónde iba la ruta, y segundo porque la niebla reinante no nos dejó solazarnos con el paisaje que es impresionante una vez que se coge altura.

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O sea que no nos quedó otra que exprimir el molinillo para ir ganando metros hasta llegar a Los Valles, y enlazar con la carretera que nos llevaría luego hasta La Pruvía, donde la ruta abandona el rumbo Este para subir de este modo paralelos a la riega La Felguera, donde varía el rumbo tomando la  dirección Norte hasta alcanzar la carretera MI-5 cerca de la Ceposa, donde de nuevo se recobra el rumbo Este al menos hasta las inmediaciones de lo que fue el grupo minero San Víctor, lo que fue todo este complejo territorio minero, y en lo que ha quedado.

Se coge un camino por detrás de las instalaciones de San Víctor  que en fuerte rampa nos lleva dirección Norte por Solapeña hasta alcanzar la Collada de Les Muries con 901 metros altt, ya con su buena hora y media de rodadura desde que salimos de Villarejo y con la niebla pegada en nuestras ruedas gordas.

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En este contexto geográfico, y ya sin tanta presión ya que vamos alcanzando a algunas unidades bikers sueltas,  y algún que otro pequeño grupo haciendo un pequeño pelotón afrontamos dirección Este las rampas que circundan al Pico Polio y La Faya, para así ganar la Campa Longa por medio de repechos más suaves que nos permiten concluir prácticamente en la encrucijada de La Violar donde conectamos con el trazado de Los Anillo Ciclistas Montaña Central de Asturias. 
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Esto ya es tierra conocida y ya nos vamos dando cuenta de nuestra situación, o sea que  hasta el Alto La Faya vamos lanzados pasando antes por La Campa Les Abelles. Es un ciclar cómodo, siendo una pena no tener visibilidad, dada la pertinaz niebla que asoló nuestra ruta la cual que no nos dejó ver el exuberante paisaje que nos circunda ni las impresionantes cordales de Carraspientes o Navaliego.

Seguimos tanto, Javier como yo, ciclando como dicen algunos: pali-pali (o sea rápido-rápido) ya que desde la Campa Les Abelles ya se encara un recorrido en tobogán, la bajada primero hasta el desvío de San Justo, y luego tras un pequeña subida viene un tramo en plano, donde se coge buena velocidad llegando en un pis-pas al avituallamiento del Alto La Faya.

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De la Faya salimos por el rampón hormigonado hacia el Alto de Pontaos para luego bajar hacia el Alto La Colladiella, siguiendo las huellas del GR 203 de Los Anillos Ciclistas, con los cuales conectamos en La Violar.

En la  Colladiella el control de paso de Los Sobraos, nos indican abandonar los Anillos, para seguir por la carretera (AS-337) tomando la vertiente turonesa rumbo Oeste a la vez que cerramos el bucle propuesto. Un poco más la organización nos echa por la izquierda, para de este modo ciclar por antiguos caminos y sendas que desfilan por debajo de la AS-337.

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El recorrido presenta algunos tramos un tanto técnicos y sinuosos  pero mucho menos impactantes de lo que Charly (alma mater de Los Sobraos) nos había contado en el briefing matinal; lo  cierto es que gozamos la bajada, tanto mi compañero como yo, pues la hicimos solos y a nuestro aire, pasando por los caseríos de la Granda y la Tejera, saliendo de nuevo a la AS-337 entre El Pedreo y Les Matielles.

Luego otro tramo por la citada AS-337, y un poco antes de Santa Eulalia de Urbiés se deja la carretera para entrar a la izquierda por una senda que según nos decían tenía muy mala pinta, ya que había caído bastante gente, tanto a Javier como a mí no nos pareció tan temible, salvo por una retortas donde la bici apenas si giraba, por lo demás como siempre bajada técnica pero divertida y sin sobresalto alguno, salvo por lo barrizales pero eso para nosotros no debía importarnos mucho ya que rodamos casi todo el invierno, y el barro es el pan de cada día.

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Atravesamos Santa Eulalia y la Escosura para arribar a El Pindal y de nuevo  salir a la AS-337, para desviarnos de nuevo  hacia Entrerrios y tomar de este modo la Senda de Turón, por la cual volvemos a encontrar a algunos amigos que habíamos perdido de vista en la subida de Villarejo como Pablo Ordoñez y Aurora Álvarez, la cual llevaba una pierna como un nazareno tras pegarse con algunos escallos por los estrechos senderos de más atrás.

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La rodadura por la Senda de Turón se hizo rápida, paramos al llegar al Pozo Fortuna (fosa de los republicanos represaliados)  donde nos reagruparnos para ya salir sin más consideraciones hacia Mieres, como el tema de la comida en el restaurante, esta es una de las señas de identidad de Los Sobraos. La ruta va un poco “pali-pali” para no pillar mucho retraso; aunque no es menos cierto que deja un poso como  de apresuramiento y poco tiempo para el disfrute de la ruta por llegar a la hora prevista,  aunque no es menos cierto que la niebla apenas no nos dejó visionar las cordales circundantes.

En grupo atravesamos todo el valle de Turón ajenos a lo que fueron  los escenarios de la Revolución de Octubre del 34 , en la la Cuadriella retomamos la Senda de Turón, y ya por ella plantarnos sin problemas en Figaredo. Los “pro” ya debían estar no solo duchados sino colocados en el restaurante de Baiña. Aun no entiendo esa afición de ir a toda pastilla en las marchas no competitivas, supongo que algunos lo hacen como reto personal y otros para marca estilo y crono, eso sí negándose a entrar en el juego real de la competición que es donde se baten el cobre... y otros disfrutan de una ruta NO COMPETITIVA

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En la comida alguno hizo medio gala de su crono, y hasta algún otro pidió trofeo para el más rápido, pero el personal presente hizo oídos sordos a tal petición; y es bueno que una serie de eventos  como el de Los Sobraos , o los Marineros, mantenga su sus señas identitarias firmes.

Ya en Figaredo tan solo resta alcanzar la vera del río Caudal y por los distintos tramos de caminos, sendas fluviales y carriles bicis entrar en Mieres dando por concluida la ruta, y tras una ducha rápida pasar al ágape en el restaurante asador de Baiña donde de forma fraternal el personal no solo degustó con deleite la ganada recompensa de la paella y los asados, sino que también hubo regalos para unos cuantos afortunados, entre ellos me encuentro que recibí por segunda o tercera vez una navaja. y al fotógrafo biker Aladino Herraiz una bicicleta y jandrin unas botellas de vino que compartió rápidamente.

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Y así se cerró una ruta cuyo primer tramo era de sendas y pistas con un trazado  ancho cuya subida de casi que unos 700 mts de desnivel a algunos se nos atragantó un poco. La segunda parte desde La Colladiella ya fue otro cantar, fue una bajada por un recorrido de sendas y caminos, que pusieron una guinda de buen hacer que supieron articular la gente de Los Sobraos de forma estupenda. 

Gracias y Felicidades¡¡¡

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Así se mantiene el estilo de las rutas no competitivas¡¡
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