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viernes, 29 de mayo de 2015

MALIAYO POR PELAPOTROS Y LA PLAYA MERON

  • Punto de Partida y Llegada: Villaviciosa.
  • · Puntos de paso: Bedriñana-EL Gobernador-Merón-Careñes- La Obra- Pesquerín-Contriz.
  • · Kilómetros de la ruta:42,5
  • · Horario: 4 horas 30 minutos
  • · Desnivel de ascenso acumulado: 1.461 mts
  • · Desnivel de descenso acumulado: 1.467 mts
  • · Participantes: Angel Truébano, Poldo Figueras, José Ramón Natal
  • · IBP Index: 143
El pico Pelapotros, no es el más famoso de la comarca ni mucho menos, pero sí es uno de los que más se mira, pues forma parte de la  pequeña sierra que divide el valle de Villaviciosa de otro l gran valle que que existe al Oeste de este pico, el de San Justo, digamos que su cumbre se pierde más bien en  cordal que se sitúa entre las carreteras de  El Pedroso  y la del El Gobernador. Esa crestería de ocalitales es la que vamos a atravesar en una u en otra dirección.

Otra de las playas  nombradas en la comarca,  y yo creo que  poco visitada es  playa de Merón que hasta no hace mucho su acceso estaba en unas condiciones lamentables, y sin embargo hoy es un lujo poder bajar hasta su arenal.



Estos eran los dos objetivos que había planteados para  la salida dominguera de este pasado fin de semana, o sea que  tras ejercer el voto ciudadano en las elecciones municipales y regionales y bajo  esas perspectivas nos reunimos en el lugar de cita de los ciclistas astures en el Café Viena, de Villaviciosa,  para tras tomar el café dar rienda a nuestras trotonas.

Salimos  pues de Villaviciosa camino del cruce que reparte flujos uno  tira para El Pedroso  nosotros tomamos el que va hacia Tazones, o sea carretera AS-256 y al poco de tomarla se cruza esta para tomar el desvío que sube por La Llorea hacia La Ermita, y que ya de buenas a primeras presenta algún que otro repecho, aunque se rueda por asfalto.  Se sigue en dirección a la Iglesia parroquial de Bedriñana, pero sin llegar a esta se gira al Oeste , dejando un ramal que igual es el mejor para tomar la pista que sube por el Pingón por encima de la riega de La Casería.

 


En nuestro caso, como nos gusta portear unos minutos, pues seguimos un carril que va hacia Casa Tino y  cuyo camino justo pasa por delante la casa, sobre la cual se  toma un camino muy empinado, por el cual solemos más bien bajar; tras unos minutos tirando de trotona se alcanza la pista del Pingón al par de un depósito de agua del pueblo, y ya  con una altura interesante con referencia a la villa de Maliayo y la ría de Villaviosa y los porreos, con la fábrica de El Gaitero en primer plano , la cual entretendrá nuestro rodar por unos cuantos minutos de interesante conversación sobre este tipo de empresas y la importancia que han tenido y tienen en villas como esta.

Finalmente la subida es desde Casa Tino, concluye en las citada pista del Pingón  y se hace  más suave  llegando  en un pis-pas a las Casas de Petnanes, cuyo carretil de acceso se sigue hasta desembocar en El Gobernador, perdiendo de vista el valle de Maliayo y su ría, y habiendo dado media vuelta el Monte Vistalegre

Po un buen rato, ahora será la vertiente del Valle de San Justo y la rasa costera de Argüero y los predios gijoneses lo que tendremos como paisaje de fondo.

En el mismo lugar de El Gobernador, (Venta del Arenal) se rueda unos metros escasos por la AS-256 para entrar de nuevo a la izquierda y culminar así la vuelta al Monte de Vistalegre, de nuevo los carretiles asfaltados que nos llevan por los Torales en dirección a Les Cabañes, donde se deja el asfalto para irnos a la derecha por un camino muy bonito que nos lleva hasta Les Maseres, que será donde lleguemos de nuevo a de vuelta de nuestro recorrido por Merón.



Ahora se enfila al Norte para desembocar de nuevo en la AS-256 a la altura de La Quintana, tras lo cual dejamos los carretiles por unos momentos para entrar en otro camino muy bonito que atraviesa el río Merón, desembocando en El Perote, todas estas zonas son pequeños conjuntos de casas o quintanas de todo estilo y condición, viejos caserones y modernas casas como digo de todo gusto, color y tamaño.

De nuevo al estilo de «Verano Azul», recorremos varias zonas y núcleos dando pequeños rodeos por Manzanedo, Las Abedules, llegando a la altura de la Ermita de la Inmaculada, para de este modo  dirigirnos a Cuevaladrona  para ver los acantilados más de cerca , cerramos el bucle tras esto el bucle sobre la costa  yendo a tomar el acceso rodado de la playa de Merón a donde bajamos a toda pastilla

Playa de Merón,  muy solitaria, y con un fuerte ronroneo de los regodones con la mar de fondo que hay esta mañana.



Para salir de Merón solo hay dos acceso o hacerlo por donde hemos venido o subir por la  ladera opuesta por la que hemos venido, y para ello cruzamos el río y tomando un sendero que sube a buscar un buen camino por el cual ya se rueda en buenas condiciones hacia lo alto del pueblo de  Careñes, donde visitamos su iglesia y cementerio.

De nuevo estamos en los laberintos de carreteritas que surcan toda esta zona, ahora rodamos hacia el Sur por Atilán y El Campón, a través de la VV-3 hasta de nuevo volver a cruzar la AS-256 a la altura de La Obra, donde se impone un descanso y una cerveza para charlar sobre próximas rutas y proyectos, como el de hacer una travesía por los Picos de Europa con 90 km y 4000 metros de desnivel, y mientras charlamos damos cuenta de los bueno pinchos del bar de La Obra.


Continuamos la ruta tomando  la carretera interior  que va hacia hacia San Justo, cuando en la pequeña bajada, si apenas terminarla  nos desviamos por un camino a la derecha  que sube en ascenso por la Fuente La Xigal y coger otro camino que nos lleva hacia la carretera Nacional 632.

Aquí los amigos Poldo y Natal se despiden pues retornan a Villaviciosa, y continuamos Truebano y el que suscribe, la ruta cruza la carretera y se mete por un camino en ascenso que pasa del hormigón a firme de tierra y vegetación, la idea es coger el camino que va hacia el Alto la Cruz, pero esa vereda se la ha comido la cotoya por lo cual volvemos sobre nuestros pasos para tomar un desvío a la derecha que por La Canterona, camino bonito y entretenido,  que nos devuelve de nuevo a la citada carretera nacional 632  a la altura de Pesquerín, es una pena que no esté el amigo Kinos para tomar una botella de sidra.



Aquí Angel Truebano también se despide, pues sus obligaciones familiares le reclaman, yo sigo de solanas pues una vez que no hemos podido arribar a Alto La Cruz, opto por seguir la crestería que separa esta zona de Villaviciosa. Dejo pues las preciosas vistas sobre las praderías del Pico Illán y bajo hacia lo fondero del valle, hacia Contriz, donde dejo la carretera para entrar por el camino que pasa por delante de los depósitos de agua de la zona, y sigo a la vera de la riega de San Justo, que cruzo más adelante para subir hacia el Monte La Cobertoria.

Antes de coronar un claro collado que me daría acceso a los pueblos de  La Cobertoria y a Mieres, cojo un camino a la izquierda o digamos que casi de frente, si hubiera subido me hubiera encontrado con la pista que cruza el monte, por lo cual lo que hice al tomar ese camino  fue bordear toda la cordal  por la vertiente de San Justo, dando vista a Cadamancio,


Tras un buen rato ciclando solitarios caminos, dejando de lado los que subian  por la derecha y los cuales en general no llevan a ningún lado,  me volví a encontrar en el lugar de Les Maseres, por lo que retomé en parte el camino que habíamos traído desde la Venta el Arenal, pero con una salvedad y es que en la parte superior de la ascensión, dejé el viejo trazado para irme por un carretil que sube hasta un collado  que entra ya ladera abajo dando vista al valle de Villaviciosa,  y por La Biesca se conecta de nuevo con La Ermita, estoy en los predios de  Bedriñana,  ya ahora solo queda repetir el camino de vuelta hasta el mismo Villaviciosa.



Dando por finalizada una excursión no muy dura y muy  entretenida.
Víctor Guerra

viernes, 22 de agosto de 2014

EN BTT PORT LOS ENTORNOS DE UBIÑA

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  • Punto de Partida y Llegada: Tuiza (Lena)
  • · Puntos de paso: Puerto de la Cubilla-Casa Mieres-Refugio del Meicin
  • · Kilómetros de la ruta: 23
  • · Horario de la ruta: 4 horas
  • · Desnivel de ascenso acumulado: 934 mts
  • · Desnivel de descenso acumulado: 908 mts
  • · Participantes: Javier Paredes; Rubén Bardera y el que suscribe
  • · IBP Index: 80
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Teníamos en proyecto el día que hicimos la ruta Pajares-Campomanes por los Puertos de la Bachota, e irnos por la Casa Mieres hacia el Collado de Terreros, apara bajar por El Meicín hacia Tuiza y Campomanes, pero varias incidencias mecánicas y físicas nos hicieron irnos por el Puerto de la Cubilla hacia Campomanes, dejando la opción de Ubiña para otro día.

Y llegado  uno de esos Sábados un poco tontos  en el cual no nos apetecía mucha caña, pues nos fuimos a realizar el pequeño bucle de Ubiña, y para no hacer mucho asfalto lo que hicimos fue subir el vehículo hasta el parking de Tuiza, como lugar de ideal  para salir y el retorno.

Tras la compuesta de trotonas y equipamientos, con una mañana algo fresca nos echamos a la carretera del Puerto de la Cubilla, que desde un primer momento se dejó ciclar muy bien, pues su pendiente es cómoda para rodar  por estos lares con las ruedas gordas, pues en general  la pendiente está  sobre el 5% de con algunos repechillos al 10%, lo cual hace que su ascensión sea muy factible.

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Poco a poco vamos ganando altura y visión sobre el valle que por un lado cierran los puertos de las Navariegas  y el Cordal del Carril y por el otro las cumbre de Peña Castiello y El Cabezo, ambos por encima de Riospaso.

Ganamos el Cantu del Cuquiellu sobre el Valle de Morea que baja del Miriu Reondu, y contemplamos la impresionante belleza de los montes astures y los cientos de posibilidades bikers en medio de esta maraña selvática de bosque autóctono. 

Proseguimos ascendiendo entre charlas y bromas bordeando la Peña Parda a cuyo lateral nos ponemos para subir a la gran revuelta que forman un par de curvas y  que marca el nacimiento de otra gran canaleta nival denominada valle Los Cuadros, por cierto desde que encaramos la ascensión  rumbo Sur.

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Al dar la gran curva  y penúltima el puerto nos ponemos por unos minutos dirección Noroeste encarados hacia Valdeovejas en lo cual doblamos de nuevo hacia el Sur , salvando la revuelta y tras  dar unas cuantas vueltas al "molinillo" se   concluye la ascensión en el Alto de La Cubilla con 1686 mts altt,. O sea que hemos subido casi unos 600 mts de desnivel a buen ritmo y sobre todo cómodos.

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La ventana de La Cubilla deja poco margen a la contemplación, primero por el frío  que hace en este venteado collado, y luego la densa nubosidad que apenas si nos deja divisar las cumbres y referencias más preclaras de la zona, como el Negrón o los Puertos de la Bachota  y  sus grandes praderías. Sin más preámbulos nos vamos carretera abajo, rumbo Oeste hacia la Casa Mieres, perdiendo así altura en un pis-pas, no mucha pero la suficiente como para estar más cómodos, y más lo hubiéramos estado sí el albergue de Casa Mieres hubiera estado abierto, pero este año creo que eso no será posible, o sea que cambiamos las pastillas de freno de mi GIANT XTC , disco delantero , y aunque logramos poca cosa  pues el disco está como encerado, y aunque algo mejora,  no es lo bastante como para andar jugando fuerte en las bajadas y triales .

Repuestos del chasco de  no haber podido tomar un refrigerio líquido y sólido en Casa Mieres, damos vuelta al caserón para acometer la subida por el Valle La Cantarilla y enlazar de este modo con el María Delgado. Subida ya por fin por firmes de tierra, y con algún que otro quebrado repecho. lo que nos  permite y ganando las altas praderas cuyo hueco dejan las peñas de Cuesta del Caballo y Miriu Reondu.


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La ruta no es que esté muy marcada, y salvo en algún que otro punto que puede haber despiste, pronto las marcas  (aunque algo escasas) y los restos del pisado de los senderistas y algún 4x4 de los ganaderos nos van indicando la dirección a seguir que primero irá al Norte y  a la altura del Sumidero virar en la arrancada del Valle Mª Delgado al Oeste,  abandonando el rumbo y luego después del Sumidero hay  un tramo de nuevo al Norte para ya ir luego ya hasta la fuente la Panalona hacia el Oeste.

Todos estos tramos conformados por amplias vallejas de praderías subalpinas por las cuales ramonea algún que otro racimo de vacas, nos permiten subir también de forma cómoda hacia la frontera que conforma territorialmente  el Alto de Terreos.

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El clima mejora en todo esta ascensión desde que partimos de la Casa Mieres, y como vamos al abrigo por el  fondo de valle, pues genial,  además ello nos permite un par de descansos en los cuales intento limar algo la pátina de mi disco delantero a base de piedras y cintas de velcro del protecto de la vaina,  por lograr una mejora en la frenada delantera pues la bajada hacia El Meicín, necesitaré de mucha potencia de frenada si quiero bajar en bici todo el tramo.

Un tramo final de ascensión encarados hacia el Norte nos lleva al Collado Terreros,  y de nuevo el viento nos hace cobijarnos del viento frío en la ladera Norte pero antes le echamos una mirada a Ubiña la Pequeña, y otro a Ubiña la grande, y como no vemos las hormiguitas  allá en  fondo del valle  donde se ubica el Refugio del Meicín.

Tras la contemplación llega el momento de echarse ladera abajo, lo intento de buenas a primeras, pero mi rueda trasera va bloqueada ya que la delantera no acaba de funcionar bien, y bajo por encima del manto verdoso de una forma que puede acaecer un accidente en cualquier momento y como además no llevo suspensión delantera pues me coloco de forma lateral a la ladera y bajo algunos metros andando buscando zonas un poco más suaves de pendiente, para luego  un poco más abajo encarar bajada al valle sin más problema ya que el disco con el calor va frenando algo más.. lo cual se agradece.

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Al fondo la bajada de Terreros, vista desde el  Refugio del Meicín

Poco a poco vamos descendiendo buscando la mejor trazada, aunque para bajar bien y cómodo  lo mejor es irse hacia la izquierda del Collado, tal y como había hecho en el 2004, y bajar casi que de un tirón, pedo dada la situación de mis frenos opto por los senderos de los montañeros y al final de un par de tramos de bajada más, nos plantamos  en la zona de La Guariza ya en pleno valle  para llegar  al pie del refugio del Meicín e un minuto, y otro poder recompensarnos de tanta intensidad con una cerveza, mientras contemplamos lo que fue nuestra bajada desde Terreros, o sea que 440 mts de desnivel en apenas unos 1300 mts de longitud.

Los compis Ruben Bardera y Javier Bardera disfrutan de la bajada, pero lo de ellos es la velocidad de descenso y no estas bajadas tan pendientes  donde no se puede ver que hay más allá de tus narices.

Tras el reposo de los guerreros bikers en el refugio nos preparamos para la bajada final hacia Tuiza-
El sendero tras el refugio se echa abajo por tramos de pradería pero pronto busca el cauce del viejo camino hasta dar con  la Portillera, tras cruzar el portillo el camino se hace trialero, sin grandes excesos, y cuando nos queremos dar cuenta ya estamos encima del pueblo de Tuiza.

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Debe ser la primera vez en bastante tiempo que acabamos una ruta a las 14 horas, buena hora para irnos al restaurante El Reondu, en Campomanes y gastar un buen rato esperando mesa y poder degustar luego sin prisas sus buenos callos y el cordero a la estaca, una buena forma de acabar una buena ruta.

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Víctor Guerra

viernes, 29 de noviembre de 2013

EN BTT DE MALLEZA AL PICO AGUION

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Foto de Rubén Bardera
  • · Punto de Partida y Llegada: Malleza (Salas)
  • · Punto de Paso: Villarín- Andolinas- Ermita de La Cerezal-Pico Aguión-Valderrodero-Mallecina
  • · Kilómetros de la Ruta: 32
  • · Horario de la Ruta: 5 horas
  • · Desnivel Ascenso Acumulado: 1.188 mts
  • · Desnivel Descenso Acumulado: 1.1218 mts
PARTICIPANTES: Rubén Bardera, Albano Capezzali, Oscar Soria, Miguel Ángel Álvarez Martínez, Jesús Gómez, Marcos Fuentes Cernuda, Juan Moreno, Noelia Rojo…
  • · INDICE IBP INDEX: 113
Este fin de semana teníamos como propuesta ciclomontañera rodar por los entornos de Malleza y la Sierra de Curiscao, DIcho y echo por lo cual avisé a mi amigo Paulino Lorences, para que a las 9 de la mañana tuviera,  a ser posible, abierto su Chigrin de Malleza, en el poder reconfortarnos con un café y unos "llambionaes", antes de acometer la ruta prevista que era ni más ni menos que subir hacia el Pico del Aguión.

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Y así fue, en una mañana fría,  con unos escasos  6º  y  con aguacero a mansalva, y rachas de crudo viento del Norte, salimos de bar más pequeño de Asturias: el  Chigrin de Paulino, dispuestos a lidiar con la ruta. En un principio la había diseñado para salir desde La Espina y desde ahí subir a las Gallinas para bajar luego a Malleza,  y de nuevo remontar al Picu Aguión camino de nuevo a La Espina;;  pero  hacía tan mal tiempo y la tentación de visitar a Paulino Lorences en su nueva iniciativa chigrera era muy fuerte, optamos por salir de Malleza y hacer un bucle con esos puntos de paso ya citados.

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Es de honor en la zona dar una pequeña vuelta por la Pequeña Habana, para ver las casonas y la grandiosidad de este pequeño pueblo salense, y de esta guisa ya enfilamos  hacia la carretera AS-225 para bajar por encima del Cementerio de Malleza hacia el desvío de Villarín; pasando antes por delante del Palacio del Conde de Toreno.  Un kilómetro más abajo dejamos la carretera para desviamos a la izquierda por la carretera local SL-14 que nos bajó hasta el río Aranguín, desde cuyo cauce pues  hay que remontar  a través de  las primeras rampas  de la jornada, eso sí asfaltadas,  hasta el mismo pueblo de Villarín.

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Tras desayunarnos con esta importante subida,  a la mitad del pueblo tuvimos que tomar un descanso, tras el cual al retomar resuello se nos incorporó al nutrido grupo biker, un persistente compañero de cuatro patas al que bautizamos como  "Moro. Se trataba de  un cachorro de pelo negro y buena grupa y de mediana talla,  que no nos abandonó hasta el final de la ruta, o sea que se chupó los 32 km al trote.

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Si lo de subir a Villarín era durillo, la cosa se fue complicando aún más… pues ante la bifurcación, ya  en lo más alto del pueblo, nuestro track nos llevó por el camino que sube de frente, para después tomar el ramal de la derecha un poco más adelante, dejando  otro que va por debajo de la Riega La Bordinga. Nuestra opción que en principio era como ya dije salir de  La Espina, para bajar  por estos lares , pero  al cambiar la cosa, la subida  se tornó  más dura  dado que a la pendiente se unió el piso de "enrrollado" de resbalosas piedras que hicieron que tuviéramos que patear durante un buen tramo ladera arriba,  eso sí para sufrimiento de nuestra nueva incorporación el  amigo Juan Moreno.

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Fuimos  ganando a pulso el poder desembocar en otra bifurcación más liviana, y hasta podía haber sido más calma,  si el amigo Jesús  Gómez  no fuera de explorador y tomara la pista más dura, la  que subía recta dirección Norte, buscando el arrimo del Pico Andolinas, más adivinado que entrevisto.

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Al final   este tramo de pista que medio se iba cerrando de vegetación también presentaba sus buenos repechos, tras su culminación  en BTT y a pie salimos a una pista que viene de la zona de la Castañal. Tomamos el ramal ascendente que va por debajo del límite municipal y del Pico Andolinas, para ir virando un poco hacia el Oeste en la misma medida que ganábamos la línea cumbral; es decir que una vez se llega a la zona alta uno dándole la espalda al citado pico. Y lo cierto es que fue una pena no poder ver ni un palmo delante de nuestras narices,pues el espectáculo sobre e el valle de Malleza en buenas circunstancias  de visibilidad es impresionante.

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En esta ocasión además tuvimos el agravante de que al llegar a la cota de los  700 mts altt.;  se dejó notar el frío intenso y un fuerte viento lo cual hacía que la sensación térmica fuera impresionante y si a ello unimos el agua, pues tenemos la componente final de un día de perros, nunca mejor dicho.

Ganado lo alto de la cordal proseguimos rumbo Oeste al abrigo de la sierra. que aún se eleva unos metros  por encima de nosotros y que parte nos abrigaba de los vientos dominantes.

En realidad aunque no veíamos un pimiento, estábamos en ese instante por encima de Gallinero, pero muy altos, en concreto en el lugar denominado El Picón, un abierto collado, donde los molinos eólicos rugían de lo lindo al mover sus palas.

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En ese punto se viramos al Norte para subir por la Sierra de los Baos,  hasta el Cueto de Baos  punto clave del nacimiento de la Sierra de los Cuatro Vientos,  la denominación hace honor a la situación que vivíamos; de este modo tambien es cierto que dimos por unos instantes  vista la valle de Brañaseca, que estaba algo más despejado,  perdiendo de vista por un tiempo el valle de Malleza-Mallecina.

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Ganado el promontorio del Cueto con 786 mts de altt.; se vira dirección Sur durante  unos cientos de metros para virar al Oeste de nuevo, y  ganar la solitaria Ermita de Cerezal  donde nos refugiamos por unos momentos para dar cuenta de nuestras vituallas y darle parte de nuestra comida a “Moro”  por sus inestimables esfuerzos y correteos, la cecina y las rajas de lomo adobado le debieron saber a gloria y darle fuerzas para el resto pues de contento echaba  carreras a nuestro alrededor y no perdía la cabeza del grupo .

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Desde Lendepeña, el sendero trazado que habíamos ido trayendo por  la cumbral adelante es amplio y cómodo, pues se trata de pistas a cuyos bordes se sitúan los molinos eólicos que pueblan toda esta zona , por algo se llama la Sierra de los Vientos, que en esos momentos  castigaba de madre nuestros ateridos cuerpos, aunque al ver a Marcos Fuentes Cernuda de culotte corto, uno creería que no debería hacer tanto frío, aunque pensamos que tal vez esa resistencia debiera ser producto de ser un natural de estas tierras, en concreto del pueblo xaldo-vaqueiro de  Socolina.

Una vez dejamos atrás el refugio de la Ermita de La Cerezal,  el track que había  dibujado para esta ocasión, toma  la deriva hacia el Sur, camino de Malleza. Lo cierto es que sin un GPS, con estas densas nieblas y cantidad de pistas  no saldríamos de la zona.

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Llegados a Cerezal, se sigue  por la línea cumbral hasta cruzar la carretil medio asfaltado que sube de los pueblos de Gallinero y Borducedo. Nuestra ruta prosigue por el límite municipal  adelante siguiendo la línea de sierra pasando por las inmediaciones del Pico Corcinera, que no vemos,  y punto  donde ya viramos dirección Sur en franco descenso,  para descanso de Juan Moreno que estaba  al límite y con algunos calambres.

De este último recorrido conectamos con la Sierra de Curiscao, pasando al ladito mismo de la Estación Radar Meteorológico de Aguión con sus 927 mts. de Altt., y sin ver ni siquiera la base.

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Por debajo del Pico Aguión, vertiente Este, tomamos una abandonada pista que se fue convirtiendo en sendero,  y que abría paso por la ladera del Monte Silviella, y por debajo de la Llaguna, camino de la Sierra de San Juan. Es un camino divertido pues la amplia pista se ha ido  quedando reducida a tan solo un sendero de unos 40 o 50 centímetros de firme por donde transitamos tanto nosotros,  como nuestro amigo "Moro" que nos pide paso con la pata de potro que había encontrado.

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En un enclave de pistas,  damos la espalda al cruce y nos vamos por la pista-camino que baja hacia el pueblo de Valderrodero, un camino en descenso  sin mucha complicación, y ya había ganas de concluir hasta “Moro” ya quedaba a la retaguardia. AL final del descenso  nuestro amigo y viejo compañero en esto del cicleteo Rubén Bardera, a las puertas del pueblo al intentar hacer una foto resbaló  y se hizo daño en una pierna. Todo el día por las alturas y se cae en el pueblo y en parado. Una Lástima.

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Llegar al pueblo de Valderrodero, es llegar al mundo del asfalto. Nos hubiera gustado ciclar hacia Brañaivente, que hace años fue abandonado por sus moradores…, pero al final al estar empapados y con tanto frio, Noelia ya iba por el tercer par de guantes,  y Juan Moreno ya iba más que tocado,  pues optamos por subir hacia Mallecina  por carretera y luego dejarnos caer hacia Malleza, donde el amigo Paulino Lorences, tan servicial como siempre,  nos tenía preparado un caliente caldo de "pita viella" que nos devolvió a la vida de sentir nuestras extremidades tomar vida.

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Tras ello no quedaba otra que  devolver a nuestro querido amigo "Moro",  hecho unos zorros tras la paliza a su hogar,  en Villarín, dando de este modo la ruta por terminada.
Victor Guerra. Un viejo biker de los  años 80.
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